La terapia como colaboración

 

La terapia como colaboración

Las conversaciones narrativas son interactivas y siempre en colaboración con las personas que acuden a terapia

El potencial de una conversación terapéutica

Cuando las personas acuden a nuestras consultas, las posibilidades para la conversación que está a punto de comenzar son múltiples. A menudo pienso en estas conversaciones incipientes como en las rutas alternativas que se ofrecen cuando estoy a punto de emprender un viaje. Existen tantas intersecciones y caminos alternativos, que el abanico de conversaciones se abre con una riqueza extraordinaria.

Este artículo está informado por las prácticas narrativas. La terapia narrativa es una forma de trabajar en contextos de salud mental innovadora e inclusiva. Se basa en el respeto profundo por el conocimiento y las capacidades de las personas. Estas ideas y prácticas empezaron a desarrollarse en los años ’80, con el trabajo conjunto de Michael White (Australia) y David Epston (Nueva Zelanda), ambos terapeutas familiares.

Desde este modelo, consideramos que las personas damos significado a lo que nos pasa a través de las historias que nos contamos y contamos sobre nosotros mismos. Estas historias no son simples narraciones sino que influyen en nuestros pensamientos, acciones y actitudes ante la vida. Las personas que acuden a nuestras consultas, traen historias dominadas por problemas. Estas historias únicas limitan, someten y condicionan sus vidas.

 

La terapia construida paso a paso

Con cada paso que doy junto a las personas que me acompañan, estoy abriendo nuevas posibilidades en cuanto a temas, territorios de vida y experiencias a explorar. Podemos elegir en cada momento, hacia dónde vamos y qué es lo que queremos dejar atrás. De hecho, esto es lo único que tengo claro, cuando un proceso de terapia está a punto de empezar: no sabemos con antelación dónde acabará ni qué está por descubrirse ante nuestros ojos.

Siempre hay varias direcciones a elegir

No hay una única ruta correcta, sino varias direcciones a elegir

Michael White (2007) decía que la distancia que se puede recorrer en una conversación terapéutica, desde el punto de partida de un desenlace extraordinario hasta nuevos territorios de vida e identidad, es realmente asombrosa. Nunca podemos prever este destino en el inicio. Lo único que podemos prever con toda seguridad es que el resultado desafíe cualquier predicción nuestra. Para él, este es uno de los aspectos más fascinantes de involucrarse en estas prácticas narrativas. Durante las conversaciones terapéuticas permanecemos “en suspenso” en cuanto al resultado. Pero cuando éstas terminen, estaremos en territorios de vida y de identidad.

 

 

Por lo tanto, cada pregunta que construye un/a terapeuta, da comienzo a una nueva etapa en el viaje que representa la terapia. Podemos tomar cualquier camino, dar la vuelta o cambiar de rumbo, con la seguridad de que no existe una única ruta correcta, sino varias direcciones a elegir.

La colaboración en el proceso terapéutico

Las personas que me consultan, juegan un papel muy importante en la construcción del mapa que nos guiará a lo largo de este viaje. Las conversaciones narrativas son interactivas y siempre en colaboración con las personas que acuden a terapia. Mi rol en estas conversaciones es el de comprender cuáles son los intereses, valores y preferencias de las personas. Juntos construiremos el mapa que les llevará a ese lugar acorde con sus formas preferidas de vivir la vida.

Preguntas de comprobación de estado

Suelo asegurarme a lo largo del proceso terapéutico, de que estamos yendo en la dirección que las personas prefieren, con preguntas del tipo (Morgan, 2004):

  • ¿Cómo te encuentras con esta conversación?
  • ¿Quieres que sigamos hablando de esto o hay otros temas más importantes para ti en este momento?
  • ¿Esto que estamos explorando, te resulta interesante? ¿Crees que deberíamos dedicar más tiempo a este tema?
  • Me pregunto si prefieres que yo siga preguntándote un poco más sobre este tema o quizás deberíamos centrarnos más en … (enumero las opciones que tengo anotadas de conversaciones de exploración anteriores).

Esta es una de las formas que he encontrado útil para asegurarme que las conversaciones terapéuticas, están guiadas por los intereses de mis consultantes. La persona queda separada de sus problemas y se declara, en el transcurso de la terapia como experta en su propia vida.

Esta consideración tiene que ver con la postura que, como terapeuta, adopto en las conversaciones con mis consultantes. Una postura de “no saber” que respeta los conocimientos de la persona y está orientada a construir algo nuevo en colaboración: mis conocimientos junto con las formas preferidas de ver la vida de las personas que me consultan. Esta forma de relacionarme con las personas con las que trabajo, me permite mantener una actitud de curiosidad auténtica, lo que me ayuda a entender mejor a mis consultantes.

Si quieres conocer más sobre esta forma de trabajar, visítanos.

Referencias Bibliográficas:

Morgan, A. (2004). What is narrative therapy? An easy-to-read introduction. Adelaide: Dulwich Centre Publications.

White, M. (2007). Maps of narrative practice. New York: W.W. Norton.

White, M. & Epston, D. (1990). Narrative means to therapeutic ends. New York: W.W. Norton. [trad. Medios narrativos para fines terapéuticos. Madrid: Espasa 1993].

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